Postales del fin del mundo

Me informan que el mundo se apaga en diciembre. Se violenta el espacio; el aire enrarece; mis sentidos, sin embargo, serenos. Con calma tomo el libro que resbaló tantito. Revolotean algunas palabras: «El hoy fugaz es tenue y es eterno». ¿Qué me va a venir a decir el mundo de un posible Apocalipsis?, pienso. ¿Qué más da si cae un chingado meteorito tamaño Bruce Willis o me explota en la cara el Ajusco? Soy mexicano, nací en medio de una tragedia que sabe a fin del mundo cada seis años; cada seis días, incluso.

En el número 8 de Cuadrivio publicamos unas Postales del fin del mundo, ensamblando un mosaico con textos breves escritos por colaboradores, amigos y editores de nuestra revista a propósito del fin de los tiempos, ahí se incluyó este parrafito.

Anuncios